¿ZOOM AGOTA A TU CEREBRO? Consejos para contrarrestar la fatiga ocasionado por la aplicación de videollamadas



¿ZOOM AGOTA A TU CEREBRO? Consejos para contrarrestar la fatiga ocasionado por la aplicación de videollamadas
¿TE HA SUCEDIDO QUE DESPUÉS DE LA REUNIÓN A TRAVÉS DE ZOOM DEL DÍA TE SIENTES COMPLETAMENTE EXHAUSTO? Si la respuesta es sí, no te preocupes, no estás solo. Otras personas sufren de fatiga de Zoom, también conocida como fatiga virtual. Es decir, el agotamiento que se genera luego de haber participado en cualquier tipo de videollamada.

"Muchos estudios demuestran que, en realidad, experimentamos fatiga de Zoom", indica Andrew Franklin, profesor adjunto de la Universidad Estatal de Norfolk en Virginia. Él afirma que a muchos les podría sorprender saber cuán desafiante pueden resultar las conversaciones mediante video, considerando que el canal de comunicación se ve restringido únicamente a una pequeña pantalla.

En resumen, la fatiga de Zoom es un estado mental de cansancio consecuencia de las videollamadas. Pasar todo el día frente a una cámara tendrá un efecto negativo en ti y tu estabilidad mental.

Cómo reconocerlo

1. Irritación ocular


¿Has padecido de una sensación incómoda o desagradable en tus ojos luego de haber terminado una videollamada? Gran parte de los empleados que trabajan sentados frente a un escritorio durante toda la jornada presentan molestias oculares y dificultades visuales, es el repentino auge de las videollamadas lo que empeora toda esta situación. Nuestros ojos no están diseñados para mirar computadoras todo el día, al hacerlo, podemos causar una variedad de efectos secundarios, tales como:

• Mareos,

• Enrojecimiento de los ojos,

• Visión distorsionada y

• Ojos llorosos

Síndrome visual informático (o SVI) es el término oficial para describir el agotamiento que se presenta luego de pasar mucho tiempo frente a una pantalla. De no ser tratado adecuadamente, podría resultar en problemas oculares a largo plazo.

2. Experimentar cansancio o extenuación


Las videollamadas y videoconferencias son actualmente la norma aceptada para millones de personas que trabajan de forma remota, incluyendo todos los cambios que van con ellas. Es decir, problemas técnicos tales como fallos del equipo, problemas de conectividad y constantes actualizaciones de los softwares.

Con un contacto visual prolongado con la pantalla, falta de movimiento y la necesidad de gesticular con nuestros rostros, las videollamadas nos obligan a interactuar de formas únicas mientras nos exigen mantenernos en un solo lugar. Como resultado, las conversaciones a través de video requieren un mayor esfuerzo mental debido a que son un tipo de comunicación distinta a la que conocemos. Las videoconferencias dificultan percibir señales no verbales y gestos corporales, los cuales forman gran parte de la comunicación. Luego de una videollamada, todos estos factores pueden causarte fatiga y agotarte.

3. Falta de concentración


Otro indicador es la dificultad para enfocarse y mantenerse al tanto de lo que se dice durante la videoconferencia. Los problemas para mantener el enfoque no se limitan únicamente a las videollamadas, ya que se extienden a cualquier tipo de reunión empresarial. Estas han sido criticadas por quitarle tiempo crucial a los empleados, interrumpir sus procesos mentales y causar una caída en los niveles de productividad.

¿Qué causa la fatiga de Zoom?

A continuación las cuatro causas principales de la fatiga de Zoom de acuerdo a un estudio realizado por la Universidad de Stanford:

1. Carga cognitiva


Leer y descifrar expresiones faciales mediante una pantalla requiere de más trabajo de lo que se cree. Incluso sin darte cuenta, mantener una conversación a través de Zoom nos obliga a esforzarnos más que teniendo una conversación en persona.

Aún con todos los avances tecnológicos, durante las interacciones en línea existe un leve retraso de audio al momento de responder. Lo que puede dificultar entender lo que dicen las demás personas durante una videoconferencia.

2. Verte a ti mismo durante una videollamadas es agotador


Cuando nos vemos en un espejo solemos ser más críticos con nosotros mismos. Debido a que gran parte de las reuniones, eventos sociales y demás se realizan a través de Zoom, muchos de nosotros pasamos horas viéndonos a través de la cámara. Es una situación incómoda. Existen muchos estudios que demuestran que vernos a nosotros mismos durante mucho tiempo puede acarrear implicaciones negativas.

3. Contacto visual prolongado


Si bien cuando hablamos en persona nuestras miradas tienen la posibilidad de explorar y descansar, bien sea observando al presentador, a las personas que nos rodean o lo que uses para tomar notas. Durante las interacciones en línea, debido a que te encuentras tan cerca de la cámara y estás siendo observado, muchos de los participantes se sienten obligados a mantener un contacto visual constante con la persona que habla.

Asimismo, un contacto visual así de intenso puede aumentar los niveles de estrés de los participantes. "La ansiedad social que genera hablar en público es una de las más grandes fobias que existen entre la gente", afirma Jeremy Bailenson, profesor de la Universidad de Stanford, quien dirigió el estudio. Esto crea un entorno mucho más estresante para aquellas personas que sufren de ansiedad social, ya que pueden ser observados, incluso si no son la persona que dirige la reunión.

4. Reducción de la movilidad


Debido a que nos encontramos limitados al espacio que captan nuestras cámaras durante las reuniones de Zoom, los participantes suelen mantenerse sentados por largos períodos de tiempo. Además, no se suele gesticular tanto con las manos. Afectando el interés a participar en conferencias, debido a la poca movilidad que se puede ver durante una reunión presencial.

¿Cómo combatir la fatiga de Zoom?

1. En ocasiones, está bien retirarse


Siempre habrán reuniones a las que tendrás que asistir, pero, por otra parte, hay otras a los que no estás en la obligación de presentarte.

Con decir "Voy a desactivar mi cámara porque me resulta más fácil así" puede ser de mucha ayuda si empiezas a distraerte. De igual forma, no te sientas culpable por aclarar que necesitas trasladarte hacia otra habitación o que simplemente vas a desactivar tu cámara.

2. Ten reuniones por Zoom que sean divertidas


Con toda esta presión, puede que las videollamadas te hagan sentir desapego con respecto a asistir a algunas videoclases o videoconferencias.

Por lo tanto, no olvides sumarle diversión a las videollamadas para reducir las emociones desagradables que puedan causar. Prueba usar Zoom para mantener el contacto con amigos y familiares, aprender un nuevo pasatiempo o ponerte al día con tus amigos más cercanos mientras ven una película.

3. Llama o envía correos electrónicos en su lugar


Revisa tu agenda para determinar si alguna conversación puede ser manejada a través de un correo electrónico. Si ya la idea de usar Zoom te fatiga pero ya está programada una próxima reunión, propón realizarla a través de una llamada telefónica o, si puedes, participar después de haber recargado energías.

4. Desactiva tu cámara si no es necesaria


Cada lugar de trabajo es único, pero si eventualmente está a tu alcance desactivar tu cámara ¡Hazlo! Esto quitará un gran peso de tus hombros.

En resumen

Los investigadores han anticipado por décadas que las nuevas tecnologías de comunicación irrumpirán en la necesidad de desplazarse al lugar de trabajo. Aún cuando las reuniones presenciales son nuevamente consideradas seguras, es muy probable que ese modo de pensar se haya alterado lo suficiente como para eliminar algunos de los estereotipos preconcebidos relacionados a las reuniones en línea. Las conferencias en línea pueden mejorar el desempeño y reducir la emisión de carbono, sustituyendo la necesidad de trasladarse con ajustes menores a una interfaz. Las videoconferencias llegaron para quedarse, y queda de nosotros investigar este medio para que así los desarrolladores puedan crear mejores interfaces y los usuarios puedan implementar mejores prácticas.

Biografía del autor: Mia Naumoska es la Directora de Marketing de Chanty, una aplicación de colaboración para equipos con la misión de ayudar a impulsar sus niveles de productividad. Contando con más de una década de experiencia en al área, Mia es la responsable detrás de toda la estrategia de marketing de Chanty, gestionando un increible equipo de especialistas en el área.





¿QUIERES UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP Y RECIBIR NOTICIAS ACTUALIZADAS?
https://whatsapp.com/channel/educacionenred


Recibe directamente las noticias ingresando tu correo:

Con tecnología de Blogger.