¿Cómo pueden ayudar los papás y mamás a los escolares? A través del chat. (León Trahtemberg)



¿Cómo pueden ayudar los papás y mamás a los escolares? A través del chat. (León Trahtemberg)

Con frecuencia me encuentro con papás y mamás de hijos escolares que comprenden la situación particular de esta coyuntura y el esfuerzo de los maestros por cumplir con sus tareas profesionales, que con espíritu solidario y colaborador me preguntan ¿cómo puedo ayudar?

Valga esta oportunidad para darles algunas opciones.

¿Han escucha ustedes hablar del bullying y más modernamente del ciberbullying o ciberacoso? Me imagino que sí. Un alumno acosa a otro al que siente débil e indefenso, lo maltrata, avergüenza, golpea su autoestima hasta hacerlo sentir tan mal que se termina acomplejando, aceptando la agresión como justificada ("me tocó ser un perdedor"), resignado al dolor o escapando de la vida. Si el agredido imagina apelar a la violencia para frenar al agresor, el temor a ser sancionado por quebrar la norma de "violencia cero" será un fuerte inhibidor.

¿Qué dicen las ciencias de la conducta respecto al mejor remedio para frenar a un acosador? Sugieren que le haga frente un tercero, otro compañero de clase, que pese a no ser el agredido asume la responsabilidad de sacar la cara por la víctima bajo la lógica de que "si lo agredes hoy a él, mañana lo harás con cualquiera otro inclusive a mí. Así como no lo voy a permitir conmigo, no lo voy a permitir con él. Si te metes con él, te metes conmigo". Una versión más psicologizada sería enfrentarlo diciendo "me imagino que no eres capaz de lidiar con tu sentimiento de ser basura y por eso necesitas hacer sentir basura al otro. Resuelve tu problema en tí y no busques a otros como víctimas para aliviar tus penas".

Bueno, he hecho un fraseo algo sofisticado pero lo importante es el punto. Muchas veces en un grupo, las personas que se sienten cómodas no dicen nada, y son las que tienen algún problema las que ocupan el espacio para descargar su ira, incompetencia, frustración, dolor, para lo cual buscan una víctima afuera. Eso que hacen los escolares acosadores con sus compañeros en vivo, se ha trasladado al espacio virtual, y se vuelven un dolor de cabeza en los padres del acosado.

Pero eso mismo ocurre en estos tiempos con algunos papás y mamás de hijos escolares, que usan el chat con Whatsapp para descargar entre sus pares su ira, malestar o angustia, usando como víctima al ausente en el chat, o sea el profesor, coordinador, director o la propia institución.

Al hablar a sus espaldas no solo actúan con poco sentido ético, sino además usan un espacio en el cual no se va a resolver el problema que les angustia, que usualmente tiene que ver con un asunto o molestia particular. ¿Cuál es el efecto de esa queja? Desprestigiar al aludido, sin que el problema que origina su queja se resuelva, porque entre los pares no podrán resolver los problemas personales que involucran a terceros.

En suma, algo que no desearían o permitirían que les hagan a sus hijos, lo hacen con los profesores o las instituciones.

Pero hay algo más. Muchas veces los iniciadores de la "queja" son papás o mamás que tienen una actitud impulsiva, hepática, histérica, que ni bien algo les molesta lo depositan en el chat sin haberse tomado el tiempo para pensar con calma lo que pasa, filtrar e imaginar las diversas aristas por las cuales se está dando una determinada situación. Tienden a convertir un problema individual en uno grupal para sentirse más seguros de que su queja tiene asidero, y basta con que dos o tres padres reaccionen haciendo alianza con el que se queja para que se convierta en un sentir común de todos los integrantes del chat.

Regreso a la pregunta de los padres reflexivos, bien intencionados, que procuran entender y analizar con calma cada situación, así les tome unas horas o días frente a una queja o iniciativa de alguien. ¿Qué pasaría si uno de los papás o mamás del grupo replicara al que colocó la queja diciendo "este no es el espacio en el que se va a resolver tu inquietud" o, "mi experiencia es muy distinta a la tuya, cuidado con generalizar", o "yo no creo que el profesor (o el colegio) esté haciendo estas cosas con el propósito de perjudicar a nadie" o incluso, si hay alguien que sistemáticamente se queja de todo poder decirle "no entiendo, si tanto te molesta este colegio ¿por qué no te llevas a tu hijo a otro colegio?". En fin... no necesito sugerir más opciones. Cada uno tiene la suya.

Lo importante de esta intervención de uno o más que expresan abiertamente su desacuerdo con quien tiene estos impulsos hostiles (saliendo del espacio cómodo de no decir nada) es que devuelven la tranquilidad al grupo, canalizan la inquietud hacia el lugar que corresponde atenderla o resolverla, y colaboran con facilitar el trabajo de los profesores, muchos de los cuales dan constantes evidencias de su dedicación, responsabilidad y cariño hacia los alumnos y no merecen el maltrato del que son objeto.

Quiero dejar claro que no estoy abogando por asumir la perfección o infalibilidad de los colegios o profesores y que hay que ser pasivos ante cualquier cosa que genere disconformidad. Abogo por un tratamiento maduro, calmado, razonado en términos de entender el problema en sus diversas aristas y tomar iniciativas que tengan una posibilidad de ser atendidas para resolver un problema; también, porque todos aquellos que tienen un problema o asunto específico que los aqueja, en vez de convertirlo en un alimento para el malestar colectivo lo canalicen hacia los interlocutores que pueden ayudar a resolverlo.

De este modo, los padres que quieren colaborar con el colegio no solo le habrán dado la oportunidad a quien tiene un problema de imaginar formas de resolverlo, sino que habrán contribuido al buen clima institucional, que es el ambiente óptimo para que los profesores sientan el apoyo de los padres y puedan tener la calma y seguridad para acoger a sus hijos y estimular sus aprendizajes para que logren su óptimo crecimiento personal.




Recibe directamente las noticias ingresando tu correo:

(Le llegará un mensaje para confirmar la suscripción.)
Con tecnología de Blogger.